Queda asumido que hay muchas cosas que nos perjudican y para avanzar es esencial ser consciente de ellas, conseguir ser capaz de reconocerlas y así poder evitarlas si es lo que se pretende. Dicho esto, ¿dónde y cómo queda el otro lado de la moneda?

Debería quedar claro e interiorizado que existen muchísimas otras cosas que nos enriquecen, construyen y que éstas, por el simple hecho de proporcionarnos algo positivo, deberían ser aún más relevantes y eclipsar a las negativas.

¿Una de ellas? Los animales.
Convivir con mascotas aporta valores y capacidades extraordinarias como: responsabilidad, empatía, calma, ejercicio constante y aeróbico, aprender a desconectar 100% durante unos minutos, paciencia, capacidad de liderazgo, etc.

@todas: ¿Y vosotros, tenéis alguna anécdota que defina vuestra relación con los animales?