Cuando era pequeño, uno de los momentos más esperados de todas las navidades era sin duda el Día de Reyes. La noche antes a duras penas podía conciliar el sueño pensando en todos los juguetes que había pedido en mi carta (normalmente eran Playmobil) que, como cada año, había entregado al cartero real o, si tenía suerte, a una de sus tres majestades en persona.
Fuente: http://www.bebesymas.com
Los preparativos empezaban con mis padres, así todos juntos dejábamos comida y bebida para sus altezas reales y para los camellos. Por la mañana, sin que todavía saliera el sol, mis hermanos y yo nos levantábamos corriendo para ir al salón donde sus majestades habían dejado los regalos, acercándome también al lugar donde estaba el “refrigerio real” y no podía salir de mi asombro al ver como las copas habían sido usadas y los turrones comidos… ¡los Reyes Magos en mi casa! Una vez abiertos los regalos, y como cada año, acabábamos jugando con nuestra nueva adquisión a la colección Playmobil con lo que toda la casa se llenaba de ilusión e imaginación.
Y vosotr@s ¿Cómo recordáis vuestro Día de Reyes? ¿Con juguetes o carbón? :P