Una de las fuentes de discusión en las parejas viene del delicado tema de comer en la cama. Uno de los miembros de la pareja suele ser una persona alocada que no mide las consecuencias de sus actos y sólo se deja llevar por el placer de comer en la cama, habitualmente frente al televisor. Sin embargo, para el otro supone una mala noche acompañado de las terrorificas ¡migas!

trnd-es-Migas-jpg Fuente www.siempremujer.com

Quince minutos de satisfacción de la pareja conllevan una noche de tortura, picores… e incluso si la miga llega a ser muy grande, se le acaba clavando en la piel. Dormir acaba convirtiéndose en un baile de cambio de posturas y sacudir la cama durante toda la noche.

Y tú: ¿eres de los que comen en la cama o de los que pelean con las migas?