No lo puedo evitar, todos los lápices de mi escritorio han de estar ordenados y con la punta perfecta. Cada vez que subo o bajo una escalera empiezo a contar el número de escalones.
Cuando voy por la calle hablando con un amigo, siempre tengo que estar a su izquierda. Si tengo que subir el volumen de la televisión, siempre ha de ser en número par, no me preguntéis el porqué, es así, manías que uno tiene.
Seguro que much@s de vosotr@s también tenéis alguna costumbre curiosa. ¿Os atrevéis a contarla?