Un tema recurrente en trnd y probablemente hoy en día para muchos otros sitios de la blogosfera, es este señor “:)”. El emoticono sonriente. Sí, siempre surge alguna discusión respecto de cuándo y cómo se ha de utilizar, que si lo usamos mucho o muy poco.

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A fin de cuentas la dificultad está en que los emoticonos son signos que usamos todos y que a pesar de estar compuestos por caracteres carecen de normas de empleo y reglas gramaticales. Por ejemplo: ¿qué hacer con el punto final cuando queremos acabar un párrafo con una carita sonriente? ¿Se pone o no se pone punto? ¿Podemos reemplazar el punto por un emoticono? Desde el punto de vista gramatical se ha de poner el punto porque marca el fin de la oración, pero del punto de vista del emoticono queda como extraño, incómodo… Fijaros… :). Parece un niño dientudo o una persona con un lunar en el mentón. Sin duda un tema delicado al que no hemos podido dar solución.

Lo que sí tenemos claro es que nos agrada; porque nada expresa mejor un sentimiento que un emoticono: es claro, simple, preciso, espontáneo y sincero… Sí, porque a pesar de que no nos aclaramos con sus reglas ni sus normas de uso, aún así nos arreglamos para ponerlo y cada vez que lo tecleamos lo hacemos con una sonrisa en la cara, porque estamos contentos, pero también porque nos alegra verlo a él :)